¿Qué es el suelo radiante?

Es un sistema de climatización que funciona con agua a baja temperatura que circula por tuberías instaladas bajo el pavimento. El calor se distribuye de forma uniforme por radiación, calentando de manera suave todo el espacio y ofreciendo una sensación de calidez con un menor coste de funcionamiento.

Existe, así mismo, la posibilidad de emplear este tipo de instalación para una climatización integral, proporcionando calefacción en invierno y refrescamiento en verano. De este modo, en los meses cálidos circulará agua en torno a 17ºC por la instalación, que absorberá el exceso de calor del local y proporcionará una agradable sensación de frescor.

¿Qué ventajas tiene este sistema?

Es saludable, seguro, limpio, confortable, invisible y fiable. También tiene una mayor inercia de temperatura, durando más tiempo sin aporte energético.

¿Cómo funciona el suelo radiante?

Los sistemas de calentamiento tradicionales precisan más calor para calentar las zonas cercanas al suelo porque la mayor parte del aire caliente se concentra en el techo. Con el sistema de suelo radiante, cada objeto en la habitación se calienta, contribuyendo al confort global. Dado que no sólo se calienta el aire de la estancia, el ambiente se mantiene cálido, sin corrientes de aire. Al distribuirse el calor desde el suelo, se consigue mantener los pies calientes y la cabeza fresca.

¿Es el suelo radiante más saludable que otros sistemas de climatización?

Sí, puesto que debido a su funcionamiento a baja temperatura no se generan corrientes de aire caliente que resequen el ambiente ni las mucosas nasales, evitando también el movimiento de polvo y los microorganismos (ácaros) en el ambiente. Por eso está especialmente indicado en hospitales, guarderías, centros de mayores, etc…. Es además el único sistema recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Por qué es tan confortable la climatización con suelo radiante?

La climatización por suelo radiante a baja temperatura no ensucia las paredes ni ocupa espacio como otros tipos de sistemas como los radiadores, no interfiriendo en la decoración de las estancias.

Además, se aproxima al ideal de calefacción, puesto que el cuerpo con este sistema percibe una sensación de confort con una temperatura ambiente de 18ºC a 2 metros de altura aproximadamente, cuando con otros sistemas para llegar a esta misma sensación de confort serían necesarios 20-21ºC. Se produce una repartición óptima de la temperatura, puesto que la zona más caliente está en los pies, y a medida que nos distanciamos del suelo, la temperatura desciende.

¿Es más caro que otros sistemas de calefacción?

En general, la calefacción por suelo radiante requiere de una inversión inicial mayor que la calefacción con radiadores.

No obstante, la amortización de la inversión se realiza más rápidamente ya que con los sistemas de calefacción convencionales el aire caliente tiende a situarse cerca del techo, cuando las mayores necesidades térmicas se sitúan en la parte inferior de las estancias. Así pues, calentando desde la superficie del suelo se cubren estas necesidades sin tener que calentar el aire situado en la parte superior de forma innecesaria y ahorrando energía.

Además este sistema cuenta con la ventaja de que se puede utilizar para proporcionar un flujo de refrescamiento en verano.

¿Se ahorra con la climatización de suelo radiante?

Sí, puesto que el sistema de climatización por suelo radiante requiere una temperatura de alrededor de 45º, donde otros sistemas de calefacción como los radiadores necesitan 80-90ª.

¿Funciona en espacios abiertos o grandes alturas?

Si,  el calor se eleva a una altura efectiva de aproximadamente 2 metros.

¿Cuánto espesor tiene el suelo radiante?

Utilizando la plancha de aislamiento tradicional lo habitual es que aumente 10 cm. en total; 3 cm. de placa, 5 cm. de losa de mortero y 2 cm. para el pavimento.